Provincia "Jesús Sacramentado"

Clarisas Franciscanas Misioneras del Santísimo Sacramento

Fiesta de la impresión de los estigmas de San Francisco de Asís Reflexión

Contemplar los estigmas.

Escrito por la Hna. Gabriela Gambarte

San Francisco de Asís contemplando el misterio de los estigmas

El camino de Francisco de Asís es un recorrido de encuentros y experiencias que aún hoy miramos, entre la devoción, el asombro y porqué no cierta curiosidad. Estas experiencias más de 800 años después nos invitan a acercarnos desde una contemplación que se deja habitar por el silencio y el misterio; misterio que se teje entrañablemente entre el corazón de Cristo y el de Francisco.

En 1224, dos años antes de su muerte, Francisco se ha retirado al monte Alverna, en el silencio y la soledad, se adentra no sólo en el bosque que empieza a teñirse de los colores del otoño. Se adentra ante todo en su propia identidad, en el vínculo con el Altísimo y con los hermanos, también se sumerge en sus dudas, en el duelo por los sueños que han cambiado, en el dolor de no sentir lo que sentía antes en el inicio de su itinerario. Él ha dejado huellas en el camino que otros han querido seguir y a la vez Aquel que se hizo Camino, ha ido marcando a Francisco.

Se sume en el silencio, se adentra en él, pero no es un silencio vacío; ahí es donde desnuda nuevamente su alma ante el Crucificado, han pasado los años desde el primer llamado, desde los primeros sueños, del proyecto inicial gestado con amor; y comprende que aún hay más por dejar, aún el despojo no es completo. Clama en medio del silencio y desde la misma roca, Dios responde, lo invita a abrirse a la misericordia, a espejarla, a no poseer nada, a reconocerse nuevamente pequeño y necesitado. Francisco, no sin dolor, no sin luchar con la propia contradicción; con libertad se deja amar en su límite, en su pequeñez, pidiendo ensanchar su corazón, sus entrañas para acoger ese amor y brindarlo.

Los estigmas que hieren a Francisco en lo más íntimo de su ser, no son un sello de calidad o una marca de privilegio; son la puerta abierta de la experiencia de dejarse encontrar y amar por Dios, Trino y Uno. Al contemplar este misterio, es preciso descalzarnos y no quedarnos mirando la escena como un fenómeno que buscamos poseer; podemos arriesgarnos a abrir nuestra propia vida para que las heridas no sean simplemente llagas; sino espacio habitado por Dios. Es el tiempo propicio, para desplegarnos y reconocernos amados y buscados; para amar y buscar a aquellos que fuimos alejando.

La estigmatización de Francisco es sin duda el encuentro entre Dios que desciende y abraza lo más profundo y débil de la humanidad, y la aceptación de un hermano que se hace pequeño para abrazar a todos.